Mar Muerto

Es un mar interior extraño de 71 km por 16 km a 398 metros bajo el nivel del Mar Mediterráneo (desde Jerusalén hay una bajada de 1200 metros). Es un mar limpio y con aguas amargas y saladas, con una concentración de minerales de hasta un 25%, por lo que no tiene ningún tipo de vida en él y el cuerpo humano se mantiene naturalmente a flote en su superficie.

Recibe aguas del Jordán pero la elevada evaporación y el aprovechamiento intensivo de las aguas del Jordán repercuten notoriamente en el descenso progresivo del nivel del lago. De hecho ha bajado unos 20 metros de nivel desde que lo viera Moisés. Como no tiene desembocatura, las aguas del rio Jordán suponen una acumlación constante de riquezas minerales.

Entra en sus aguas y comprobarás que efectivamente flotas, tal cual. Ten cuidado con la sal en los ojos y no te tires como si fuera una piscina, porque no lo es.  Lleva ese día tu bañador y tu toalla.  Tras el baño es imprescidible enjuagarse porque sales salado y como aceitoso.  Aprovecha de los beneficios de su barro (¿te atreverás a llevarte algo?).  Al otro lado las montañas son de Jordania y es donde pudo llegar Moisés, que le permitió ver la tierra prometida pero no entrar en ella.