| JAFA |
Antiquísima ciudad que significa “la bella”. Consta que Salomón empleó su puerto (2Cr 2,15) y que el profeta Jonás (S. VIII a.C.) embarcó en él en dirección a Taris (Jon 1:3), huyendo de la llamada divina. En la época de Herodes sufrió la grave competencia del puerto de Cesárea creado por Herodes. Marco Antonio se la regaló a Cleopatra. Perdió importancia al crear Herodes el puerto de Cesárea. Allí San Pedro hizo grandes progresos para el cristianismo, tuvo la visión en la que el Señor le ordenó aceptar a los gentiles en la Iglesia e hizo milagros como la resurrección de una discípula llamada Tabita (hechos 9, 36). San Luis IX, en 1251, la protegió mediante la construcción de un castillo y la dotó de una iglesia que luego ocuparon los franciscanos. Bonaparte, de camino para San Juan de Acre, descansó en su convento. En la guerra de 1948 su población se ve mermada y ha quedado absorbida a ser un barrio de Tel Aviv, a cuyo ayuntamiento pertenece. Está el convento e Iglesia de San Pedro, que conmemoran la estancia de San Pedro en Jafa (Hch 9, 36-43). Es obra del Patronato español, edificada entre 1888-1894. Las vidrieras representan santos españoles. Está sobre un antiguo convento franciscano. Allí vivieron un tiempo los beatos Manuel Ruiz y compañeros mártires de Damasco (1860). Se puede hacer un agradable paseo por su casco antiguo y artístico. Al llegar se ve la torre del Reloj otomano construida por el sultán en 1906. |