CAFARNAÚM

Cafarnaúm (Kefar Nahúm, pueblo de Nahúm) es llamada “la ciudad de Jesús” (“Subió Jesús a una barca, cruzó el lago y fue a su ciudad (Mt 9,1).  Está en la orilla norte del lago de Tiberiades, a 4 kms al oeste de la desembocadura del rio Jordán.  Era un lugar importante en tiempos de Jesús que incluso era atravesado por la Vía Maris hacia Siria (tenía guarnición y aduana, por lo que allí estaba el recaudador Leví, San Mateo).  Allí vivía Jesús en casa de Simón Pedro (de allí eran San Pedro y San Andrés, y seguramente Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo).  Se han hallado muchos restos de la vida cotidiana (algunos de los cuales se exponen en un museo al aire libre allí mismo como molinos, piedras miliares, etcétera).
El poblado, de unos 400 x 200 metros, está en la misma orilla del lago y era de casas sencillas de una altura con muro de piedras de basalto negro que se cubrían con techos de ramas y tierra.  La calle principal (cardo) bordeaba la sinagoga y la casa de San Pedro, llegando a la orilla.  Las casas eran estrechas, de piedras bastas de basalto ajustadas con barro o pequeñas piedras.  Los techos eran de ramas, paja, barro o tierra apelmazada.  Algunas, como la de San Pedro, tenían un patio.
Veamos algunos datos de su historia:

  • S.I.- Jesús marcha a vivir a este pueblo y lo convierte en el centro de su evangelio.
  • S. II.- Tras la segunda revuelta judía (135 d.C.) muchos judíos se refugiaron en Galilea y también aquí, donde hubo una importante comunidad judía de minin.  Los tres primeros siglos era una ciudad de hebreos ortodoxos y judeocristianos.
  • S. IV.-  En el año 381 la peregrina Egeria visita Cafarnaúm y escribe: “En Cafarnaúm, la casa del príncipe de los Apóstoles ha sido convertida en iglesia: sus paredes están hoy como entonces fueron.  Allí está también la sinagoga...., a la que se sube por muchos peldaños y está construida con piedras cuadradas”.
  • S. VII.-  A partir del siglo VII Cafarnaúm, con la destrucción a manos de los árabes (que ocupan las casas) y un terremoto en el siglo VIII vino a menos y sus restos se cubrieron de tierra ya que los cruzados no la ocuparon por su posición peligrosa.  La ocuparon pobres pescadores y luego beduinos (S. XVI) hasta que en 1894.
  • S. XIX.- En 1894 los franciscanos compraron el terreno y restauraron el poblado poco a poco.
  • S. XX.-  Numerosas excavaciones arqueológicas han dejado al descubierto el poblado.  En 1990 se construyó el memorial de San Pedro sobre la casa de éste.

Muchísimos pasajes de la vida de Jesús se producen en Cafarnaúm (“no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” Mc 2,17).  Aquí también sucedió que fue a casa del centurión romano ("no soy digno que entres en mi casa, pero una palabra tuya...").
“Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaúm, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí” (Mt 4, 12).
“Salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a Él, y les enseñaba. Al pasar vio a Leví, el de Alfeo sentado al mostrador de los impuestos y le dice: Sígueme” (Mc 2,13).
“Después [del milagro de Caná] bajó a Cafarnaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos, pero no se quedaron allí muchos días” (Jn 2,12).
“Al entrar Jesús en Cafarnaúm , un centurión se le acercó rogándole: Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho. Le contestó: Voy yo a curarlo.  Pero el centurión le replicó: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo: basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. (….) Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe (….)” (Mt 8,5). Vid Lc 7,1 (el centurión “ama a nuestro pueblo y ha sido él quien nos ha edificado la sinagoga”).
“(….) Llegó a su ciudad.  Le presentaron un paralítico acostado en su lecho y viendo Jesús la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.  Algunos escribas dieron dentro de sí: Este blasfema.  Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir Tus pecados te son perdonados, o Levántate y anda? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra poder de perdonar los pecados, dijo al paralítico: Levántate, toma tu lecho y veta a casa.  El, levantándose, se fue a su casa” (Mt, 9,1).
“Entrando en Cafarnaúm se acercaron a Pedro los perceptores de la didracma y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga la didracma? (…) Vete al mar, echa el anzuelo y agarra el primer pez que pique, ábrele la boca, y en ella hallarás un estáter; tómalo y dalo por mí y por ti” (Mt 17,24).
 “Mientras les hablaba [en casa de Mateo llegó un jefe, y acercándosele se postró ante Él, diciendo: Mi hija acaba de morir; pero ven, pon tu mano sobre ella y vivirá.(…)  Entonces una mujer que padecía flujo de sangre hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó la orla del vestido (…)  Y quedó sana la mujer desde aquel momento.(….) llegó Jesús a la casa del jefe (…)  Retiraos, que la niña no está muerta: duerme.  Y se reían de Él.  Una vez que la muchedumbre fue echada fuera, entró, tomó de la mano a la niña y ésta se levantó” (Mt, 9,18).
 “Estando sentado a la mesa en casa de éste (Mateo), muchos publicanos y pecadores estaban recostados con Jesús y con sus discípulo, pues eran muchos los que le seguían. (….) ¿Por qué es que come y bebe con publicanos y pecadores? Y oyéndolo Jesús, les dijo: No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos; ni he venido yo a llamar a los justos, sino a los pecadores” (Mc 2,13).
 “Y tú, Cafarnaúm ¿te levantarás hasta el cielo? Hasta el infierno serás precipitada.  Porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros obrados en ti, hasta hoy subsistiría.  Así, pues os digo que el país de Sodoma será tratado con menos rigor que tú el día del juicio” (Mt, 11,23).

CASA DE SAN PEDRO

Está a unos 20 metros de la playa y a unos 50 metros de la antigua sinagoga.  Tiene una puerta al norte que daba a la calle principal (esta era la única puerta que se cerraba porque las demás no tenían batiente).  Había un patio interior al que daban varias habitaciones y al que se accedía desde el exterior por una única puerta cuyo dintel aún se conserva.  El suelo eran piedras cubiertas de tierra apisonada.
La sala central de la vivienda fue aislada y convertida por los judeocristianos en Domus Ecclesia, “pero con las mismas paredes” (según Egeria), y el resto de las habitaciones fueron ocupadas (lo cual nos da un indicio de la habitación vinculada a Jesús).  En el siglo V los bizantinos erigieron una basílica octogonal sobre la casa.  Las sucesivas construcciones hace difícil distinguir la casa original.
Allí fue donde curó a la suegra de San Pedro de su fiebre y otros enfermos, que metían hasta por el techo de la casa.  En esta casa estuvo la Virgen María (Jn 2,12, Mt 12,46 y Mc 9, 31), lo que lo convierte en un lugar mariano.
 “Entrando Jesús en casa de Pedro, vio a la suegra de éste postrada en cama con fiebre.  Le tomó la mano, y la fiebre la dejó, y ella, levantándose, se puso a servirle” (Mt 8,14).
“Salió de la sinagoga y entró en casa de Simón” (Lc 4,38).
“Entrando en la casa, se le acercaron los ciegos y les dijo Jesús: ¿Creéis que puedo y hacer esto?  Le respondieron: Sí, Señor. Entones tocó sus ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe. Y se abrieron sus ojos (...)  Salidos aquellos, le presentaron un hombre mudo endemoniado, y arrojado el demonio, habló el mudo, y se maravillaron las turbas, diciendo: Jamás se vio tal en Israel” (Mt, 9,28).
“Vinieron a Cafarnaúm, y estando en casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais en el camino? (…)  Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” (Mc 9, 33).
“Después de unos días entró de nuevo en Cafarnaúm y se corrió la voz de que estaba en casa.  Acudieron tantos que no cabían ni delante de la puerta (…) levantaron la techumbre” (Mc 2,1).

“Mucha gente se aglomeró junto a él a la orilla del lago.  Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo.  Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia diciendo: - Mi niña está agonizando (…) –Talita kum (que significa: niña, a ti te hablo, levántate)” (Mc 5,21).
MEMORIAL DE SAN PEDRO

Sobre la casa de San Pedro se ha construido en 1990 un moderno (y pese a ello bonito) memorial.  Se construyó para conservar mejor las ruinas y celebrar la Eucaristía sobre la misma casa de San Pedro y cerca de la sinagoga en que Jesús pronunció su discurso sobre el Pan de Vida (Jn 6,30).  En el centro del memorial hay una cristalera bajo la cual se ven los restos de la casa de San Pedro.  Tiene unas emocionantes vistas al Mar de Galilea o a la propia Cafarnaúm.
Todo está sobre una iglesia bizantina del S. V que se construyó sobre un primer templo cristiano edificado sobre lo que se consideraba la casa de San Pedro (como ya reflejaba Egeria en el S. IV).
 “Es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo. (…)  Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, nunca tendrá sed” (Jn 6,30).

SINAGOGA

Uno de los monumentos más bellos de Israel.  Fue construida con piedra blanca y no es clara la fecha de construcción (seguramente siglo IV), pero desde luego, no es la de Jesús, ya que está sobre la sinagoga en la que habló Jesús.  Fue destruida por los árabes en su conquista del siglo VII.  Si nos fijamos está en una posición más elevada que el poblado (tal vez por la razón ya citada de que fue construida sobre los restos de la anterior sinagoga, la de Jesús). Tiene una sala de oración rectangular (no está claro si tenía  matroneo) y un patio construido más tarde probablemente para enseñanza.
“Llegan a Cafarnaúm.  Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar.  Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.  Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios”.  Jesús, entonces, le conminó diciendo: “Cállate y sal de él”. Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él (…) Bien pronto su fama se extendió por todas partes, en toda la región de Galilea” (Mc 1,21).
“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día (…) Este es el pan que ha bajado del cielo (…) el que coma de este pan, vivirá para siempre.  Todo esto lo expuso Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm” (Jn 6,54).
“Al salir de la sinagoga, Jesús se fue inmediatamente a casa de Simón y de Andrés, con Santiago y Juan.  La suegra de Pedro estaba enferma” (Mc 1,29).
“Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La muchedumbre que le escuchaba estaba admirada y decía (…)” (Mc 6,2).
Se dirigió a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente” (Lc 4,31).

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